
La ventana y la puerta que se ven detrás, coresponden al "despacho parroquial" que es dónde paso gran parte de mi tiempo. Estos "patojillos" son hijos de gente que anda por la parroquia haciendo alguna gestión. Una de las habituales es conseguir la partida de bautismo. Resulta que al bautizarlos les ponen un nombre... que al cabo de un tiempo la madre o el padre lo cambian por otro, porque les gusta más. Cuando quieren casarse o hacer alguna gestión oficial se encuentran con el problema, que no siempre es fácil de solucionar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario