

Creo que ya os comenté que el mercado en Santa María es muy original y... caótico. Los vendedores ocerrado, ya que ocupan ambos lados de la calle y también el centro, de manera que se hace casi imposible caminar. El centro del pueblo queda materialmente cerrado al tráfico y no es broma. Los coches que tiene la parroquia para acudir a las aldeas, quedan boqueados en el patio en el que los guardan y si se van a necesitar, los sacan el día anterior. No os cuento quién es la del polo rojo y los pantalones azules porque sin duda la habéis reconocido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario